Venezuela después del 3 de Enero 2026
La política después del 3 de enero no es la misma En este tablero de ajedrez donde las dinámicas de poder se reconfiguran día a día, la reina no debería quemarse antes que otras fichas. Alrededor del tablero hay caballos, alfiles, reyes buenos y malos, pero también peones estratégicos que pueden terminar definiendo la partida desde donde menos se espera.
Hoy el país enfrenta una participación ciudadana que, aunque quizás no era la prevista, es la que existe: una ciudadanía que ha tenido que educarse políticamente a la fuerza, en base a experiencias vividas y frente a actores políticos que responden apenas con comunicados al final del día.
Esta realidad se agrava con una gestión de recursos desvinculada por completo de las verdaderas necesidades de los venezolanos. La devastación es palmaria: no se consideró la preservación del suelo ni de la nación, sino su explotación para enriquecer a quienes secuestraron al país. El resultado es la destrucción masiva de nuestro hogar y nuestra cultura, con un ecocidio latente de proporciones enormes en el Arco Minero y un genocidio sistemático que aún se refleja en los centros de tortura y entre las heridas no cicatrizadas de La Guaira.
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Artículo 350: El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los principios, garantías y derechos democráticos o menoscabe los derechos humanos.




